Estrés

Algunas personas piensan que fumando o bebiendo alcohol pueden relajarse y. Sin embargo, están afectando a su cuerpo y no disminuirá su nivel de estrés.

Algunas personas piensan que fumando o bebiendo alcohol pueden relajarse. Sin embargo, están afectando a su cuerpo y no disminuirá su nivel de estrés.


La palabra estrés se usa para describir las presiones a las que nos enfrentamos en nuestra vida diaria.

El estrés se manifiesta en nuestro cuerpo, en el cerebro, corazón, estómago y los músculos.

En algún momento de la vida todos llegamos a sentir estrés de vez en cuando y cada persona lo expresa de forma diferente.

Cuando el estrés se prolonga y es constante, existe el peligro de que varias áreas de nuestra vida resulten afectadas. Podemos enfermarnos fácilmente, experimentar alteraciones del estado de ánimo y también descuidar las relaciones con nuestra familia, amigos, profesores y con la gente que nos rodea.

Esto genera un círculo vicioso, ya que se suman más preocupaciones y, por lo tanto, aumenta el nivel de estrés.

Algunas personas pueden pensar que fumando o bebiendo alcohol pueden relajarse y olvidarse de sus preocupaciones. Sin embargo, están afectando más a su cuerpo y seguramente no disminuirá su nivel de estrés, ya que el efecto es pasajero y tarde o temprano vuelve la tensión si no se maneja adecuadamente.

Algunas señales de estrés disfuncional son:

  • Cansancio excesivo, cambios en el apetito, tensión muscular, mayor facilidad para enfermar, no poder dormir, problemas del estómago, dolores de cabeza, sudoración, gastritis, olvido, distracción, entre otros.
  • Depresión, ansiedad, desesperación, sentimientos de soledad, angustia, miedos, flojera, irritabilidad y enojo excesivo.
  • Aumento en el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas como una manera de desviar la atención sobre las presiones de la vida diaria.
  • Conflictos con los demás, irresponsabilidad, distracción, olvido de compromisos importantes y conductas impulsivas.

 

Para combatir el estrés, recuerda tomar las cosas con tranquilidad y seguir los pasos que se enlistan a continuación:

 

5088018_xxl

Sé positivo, el estrés es temporal.

1.- Busca ayuda. Acude con las personas que te quieren y a quienes les importa que estés bien. Habla con un adulto en quien confíes, como por ejemplo, tus padres u otro familiar.

No te olvides de tus amigos, puede ser que ellos estén preocupados por lo mismo que tú.

 

2.- Sé positivo. El estrés casi siempre es temporal y suele desaparecer cuando reconoces el problema y comienzas a tomar medidas para resolver lo que te preocupa.

 

3.- Ríete mucho. Ésta es una de las mejores formas de aliviar el estrés. La risa estimula el corazón y el corazón a todo el cuerpo.

 

4.- Haz ejercicio. Siempre es bueno que descargues tus energías en alguna actividad física, incluso una caminata breve puede mejorar tu estado de ánimo y reducir el estrés.

 

5.- Aliméntate y duerme bien. Comer saludablemente y dormir lo suficiente, por lo menos ocho horas diarias, te da energía para manejar mejor el estrés .

 

6.- Pon límites. No te comprometas a llevar a cabo cosas que no puedes o que no quieres hacer.

 

7.- Busca algo que te guste hacer. Escuchar música o platicar con tus amigos te puede ayudar a distraer tus pensamientos de lo que te preocupa o causa estrés.

 

8.- Relájate. La relajación te hace sentir tranquilo.

 

9.- Dialoga amablemente contigo mismo. Di cosas que te relajen y te animen a enfrentar tus preocupaciones; por ejemplo: “creo que podré salir de ésta,otras veces ya lo he conseguido”.

 

12122249_xxlOtras recomendaciones para enfrentar el estrés:

• Aléjate de la situación que te está provocando estrés. Repite para ti mismo palabras que te ayuden a no pensar más en la situación: por ejemplo “ya basta”, “no pienses en eso”, “alto”.

 

• Ante pensamientos o sentimientos desagradables, piensa en otra cosa y menciónate frases positivas: “Es mejor que me tranquilice, de todas formas, así no soluciono nada”.

 

•  Piensa en cosas buenas que te han pasado, eso siempre ayuda a sentirse mejor.

Referencias:

CONADIC. (2009). Habilidades para la Vida. Guía práctica y sencilla para el Promotor Nueva Vida. Secretaría de Salud.

Comentarios